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Las políticas migratorias y económicas, junto a las recientes redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), están impactando directamente el trabajo de las Comunidades Transnacionales Salvadoreñas (COTSA) en Estados Unidos, una organización integrada por 18 comunidades de salvadoreños residentes en ese país.

Desde hace años, COTSA desarrolla actividades de recaudación de fondos para apoyar proyectos comunitarios en El Salvador, entre ellos becas educativas, mejoramiento de caminos, apoyo en salud y otras iniciativas de desarrollo local. Sin embargo, el actual contexto migratorio ha obligado a la organización a suspender varias de sus actividades, ante el temor de detenciones y deportaciones.

El secretario de la Junta Directiva de COTSA, Francisco Ramírez, explicó a Radio Victoria que las redadas migratorias han afectado de manera significativa la planificación del trabajo comunitario. Según detalló, tenían previsto realizar al menos una actividad mensual, pero más de la mitad fueron suspendidas, incluyendo eventos claves en fechas de alta participación.

Ramírez, relató que una de las actividades más grandes programadas para diciembre, se canceló debido a la presencia constante de agentes migratorios en la zona donde se realizaría el evento, lo que generó temor entre la población migrante. “Son las fiestas donde más gente llega y eso nos ha perjudicado muchísimo”, afirmó.

A esta situación se suma la preocupación por el impuesto del 1 % a las remesas, que entró en vigencia el 1 de enero en Estados Unidos, y que podría reducir los fondos enviados a las comunidades. Ramírez señaló que esta medida impactaría directamente en la sostenibilidad de los proyectos sociales impulsados desde la población migrante.

El representante de COTSA, también expresó inquietud ante las reformas a la Ley de ADESCO y la vigencia de la Ley de Agentes Extranjeros en El Salvador, las cuales —según indicó— generan incertidumbre sobre el futuro del trabajo organizativo y el manejo de fondos comunitarios, especialmente en comunidades que coordinan sus proyectos a través de las asociaciones comunales.

Finalmente, Ramírez advirtió que este contexto de restricciones y cambios legales afecta directamente a las comunidades salvadoreñas que dependen del aporte solidario de la población migrante, ya que la incertidumbre limita la planificación y pone en riesgo la continuidad de los proyectos de desarrollo local.